Me llamo Álvaro Echevarría y soy de Granada — nací aquí, y aquí echa raíces Tellion. Soy graduado en Derecho, con interés en el ámbito mercantil, y eso me ayuda en una parte importante de este trabajo: representar a la comunidad, entenderme con la distribuidora y dejar las cosas bien atadas. Tellion no es un centro de llamadas ni una gran empresa lejana: es una persona, con nombre y teléfono, que se queda. La idea nació de una experiencia propia: una subvención que no se tramitó como debía y nos dejó pagando más de lo previsto. No fue mala fe de nadie —son cosas que pasan cuando no hay quien acompañe el proceso—, pero me hizo ver lo que falta. Y Tellion existe para eso: para estar. Si quieres, hablamos sin compromiso.